La Pascua nos invita a vivir en la alegría de Cristo resucitado y a contemplar el corazón de Dios que se abre para darnos vida. En Él descubrimos que el amor permanece, vence el pecado y la muerte, y sostiene nuestro camino con fidelidad.
Esta certeza nos invita a vivir con un corazón dispuesto, abiertos al encuentro, a la reconciliación y al servicio con caridad, reconociendo la vida que Dios ya obra en nosotros y compartiéndola con los demás.
Fr. Nelson Pinzón, OSA
Vicario Provincial
La Resurrección de Cristo no se celebra solo el Domingo de Pascua. La Iglesia nos invita a vivir un tiempo de 50 días para profundizar en la vida nueva que Él nos ofrece.
En este video, el Fr. Segundo Agip, OSA, nos explica cómo vivir este tiempo con mayor sentido y profundidad.
Estreno: 06 de abril
(Sermón 261, 1)
Encuéntralo en nuestro podcast «Devocionario interior» en Spotify.
Este audio guía acompaña la oración del Regina Coeli durante el Tiempo Pascual. Es una invitación a alegrarnos con María por la Resurrección de su Hijo y a vivir la esperanza que nace de Cristo vivo. Puedes rezarlo especialmente al mediodía (12:00 p.m.), uniéndote a la oración de la Iglesia.
El Camino de la Luz, también conocido como el Vía Lucis, es una devoción cristiana contemporánea que complementa al Vía Crucis. En esta práctica, se recorren catorce estaciones que narran los eventos desde la Resurrección de Cristo hasta Pentecostés, siguiendo los relatos evangélicos.
Este calendario propone un reto concreto para cada semana del Tiempo Pascual. Es una invitación a vivir la Resurrección en la vida diaria, dejando que Cristo transforme nuestro corazón y nuestras acciones.
Cincuenta días para dar pasos reales, salir de uno mismo y vivir como testigos de la vida nueva.
Pentecostés celebra el cumplimiento de la promesa de Jesús: el envío del Espíritu Santo sobre los apóstoles reunidos en el Cenáculo. Este acontecimiento dio inicio a la misión de la Iglesia, fortalecida para anunciar el Evangelio.
Este triduo es una invitación a disponernos como comunidad: unidos, perseverantes y abiertos a la acción del Espíritu que hoy sigue guiando y renovando nuestra vida.