
La Semana Santa no es solo un momento para recordar, sino un tiempo para acompañar. A lo largo de estos días, la Iglesia nos invita a recorrer el camino de Jesús, paso a paso: desde la entrega silenciosa y el servicio, hasta la cruz, donde el amor se hace total, y la esperanza que se abre en la Resurrección.
Este camino se vive en lo concreto: en nuestras decisiones, en nuestras relaciones y en la manera en que aprendemos a volver al corazón, allí donde Dios sigue saliendo a nuestro encuentro.
Como agustinos, estamos llamados a recorrer este camino en fraternidad. En nuestras obras apostólicas, curia y sedes provinciales, caminamos juntos, compartiendo la fe, sosteniéndonos unos a otros y construyendo comunidad desde la cercanía, la escucha y el servicio.
La Pascua nos recuerda que Dios no abandona su obra. Del corazón de Dios nace vida nueva, una vida que se abre paso en lo cotidiano: en el encuentro con el hermano, en la reconciliación y en la comunión que se hace concreta.
También nosotros estamos llamados a ser signo de esa vida nueva: en cómo nos escuchamos, en cómo construimos comunidad y en cómo nos comunicamos con verdad y esperanza.
Que este tiempo nos ayude a acompañar a Jesús en su camino y a abrir el corazón a la vida nueva que Él nos ofrece.
Saludos fraternos,
Fr. Nelson Pinzón, OSA
Vicario Provincial




