En una noche marcada por la oración, la fraternidad y el encuentro con Jesús Eucaristía, más de 600 jóvenes participaron el pasado 6 de junio en la Noche de Adoración “Yo soy el Buen Pastor”, organizada por el Movimiento Agustino Communio Jóvenes en las instalaciones del Colegio Nuestra Señora del Consuelo.
Inspirado en el pasaje del Evangelio de san Juan —“Yo soy el buen pastor” (Jn 10,11)—, el encuentro invitó a los participantes a descubrir la cercanía de Jesús, que conoce a sus ovejas, las llama por su nombre y entrega su vida por ellas.
La jornada reunió a jóvenes de las catequesis de las parroquias Nuestra Señora del Consuelo, Nuestra Señora de Gracia y Santa Mónica, así como del Colegio San Agustín de Lima y del Colegio Santa Rosa de Chosica. También participaron delegaciones invitadas de los colegios Casuarinas International College y La Reparación, además de miembros de la comunidad agustina y de Communio Jóvenes.



Un encuentro para escuchar la voz del Buen Pastor
Desde las primeras horas de la tarde, los participantes fueron acogidos en un ambiente de alegría y fraternidad. A lo largo de la jornada pudieron participar en espacios de animación, reconciliación, reflexión y encuentro comunitario, preparándose para vivir el momento central de la noche: la adoración al Santísimo Sacramento.
Uno de los momentos más significativos fue la presentación de la obra teatral El fondo del vacío, preparada por los propios jóvenes de la sede Nuestra Señora del Consuelo de Communio. La puesta en escena abordó distintas experiencias de dolor, soledad y búsqueda de sentido, recordando que, incluso en los momentos más difíciles, Jesús permanece cercano, escucha y acompaña el camino de cada persona.






Jesús, el Buen Pastor, presente en la Eucaristía
Posteriormente, Fr. Luis Oblitas, OSA, compartió una prédica centrada en Jesús, el Buen Pastor, invitando a los jóvenes a reconocer su presencia viva en la Eucaristía y a descubrir cómo el encuentro con Cristo puede orientar y acompañar la vida de cada persona.
Este mensaje preparó a los participantes para vivir la adoración eucarística, momento central de la noche, en el que, a través del canto, el silencio y la oración personal, pudieron encontrarse con Jesús y confiarle sus alegrías, inquietudes y proyectos de vida.
Como parte de la experiencia, también se presentaron materiales sobre santos especialmente vinculados a la Eucaristía, entre ellos san Tarsicio, san Agustín de Hipona, san Carlo Acutis, santa Teresa de Calcuta, santa Teresa de Jesús, san Juan María Vianney y san Pío de Pietrelcina, cuyas vidas continúan inspirando a las nuevas generaciones a seguir a Cristo con fidelidad.
La noche concluyó con un espacio de alabanza y celebración, reflejando la alegría de quienes compartieron una experiencia de fe, comunidad y encuentro con el Señor.



La actividad fue posible gracias al compromiso y servicio de los jóvenes de Communio, acompañados por Fr. Álvaro Matías, OSA, y P. Diomer Rodríguez, OSA, quienes hicieron posible esta experiencia de encuentro, oración y comunidad.
Encuentros como este reflejan el deseo de la Provincia de seguir caminando junto a los jóvenes, acompañándolos en su búsqueda de Dios y ofreciéndoles espacios donde puedan encontrarse con Cristo y crecer en la fe desde el carisma agustiniano.





