El Mes Agustino nos invita a volver la mirada a san Agustín, para conocer mejor su vida, el legado que dejó a la Iglesia a través de sus obras y en la familia agustiniana. Los invito a aprovechar este tiempo para descubrir cómo su ejemplo y su espiritualidad siguen acompañando nuestra vida y nuestra misión.



Como agustinos, sabemos que esa espiritualidad se expresa en lo cotidiano: cuando encontramos a Dios en nuestro corazón, escuchamos con atención, compartimos la fe, acompañamos a quienes atraviesan momentos difíciles y ponemos nuestros dones al servicio de los demás. Son gestos sencillos que fortalecen la vida en comunidad y hacen presente el carisma agustino en nuestras parroquias, colegios, movimientos, fraternidades, curia y sedes provinciales.
Por ello, quiero agradecer a cada integrante de la comunidad agustina que, con su entrega, contribuye a que nuestras comunidades sean espacios de fe. Gracias por hacer de nuestras comunidades lugares donde muchas personas encuentran acogida, esperanza y un camino para acercarse a Dios.
Que este Mes Agustino fortalezca nuestra vida de fe y renueve nuestro compromiso con la misión que compartimos como agustinos. Les deseo un bendecido Mes Agustino.
Saludos fraternos,
Fr. Nelson Pinzón, OSA
Vicario Provincial





