Del 14 al 18 de septiembre, la Provincia de Nuestra Señora de Gracia del Perú vivió una semana conmemorativa por sus 475 años de historia, con distintas actividades en Chiclayo, Chosica y Lima. Fueron días de encuentro, celebración, oración y fraternidad, que reunieron a miembros de las distintas obras apostólicas y movimientos de la Provincia para agradecer por la historia compartida y seguir construyendo juntos. Fr. Nelson Pinzón, OSA, Vicario Provincial, acompañó las distintas jornadas, compartiendo con las comunidades este tiempo de celebración y acción de gracias.





Una historia que se celebra en comunidad
La semana comenzó con los encuentros “Celebramos en Comunidad”, realizados el lunes 14 en Chiclayo, en el Colegio San Agustín, y el miércoles 16 en Lima, en el Auditorio del Colegio San Agustín. Estos espacios reunieron a miembros de distintas comunidades, obras apostólicas y movimientos de la Provincia para acercarse a su historia a través de expresiones artísticas y culturales, reconociendo la diversidad de personas, vocaciones y realidades que forman parte de esta historia compartida.
El martes 15, la comunidad se reunió en Chosica para recordar la vida y el legado del Padre Riverito, fraile agustino cuya causa de canonización se encuentra en proceso. El conversatorio, realizado en el Colegio Santa Rosa, permitió volver la mirada hacia su testimonio de fe y reconocer la huella que dejó en nuestra comunidad. Su testimonio permitió agradecer por una vida entregada al servicio y reconocer el legado de quienes, desde su vocación, han dejado una huella en la historia de nuestra comunidad agustiniana.
Estos encuentros también invitaron a mirar hacia adelante. En Chiclayo y Lima, los participantes respondieron a la pregunta “¿qué queremos seguir construyendo juntos?”, compartiendo compromisos para crecer en la fe y la espiritualidad agustiniana, fortalecer la fraternidad, perseverar en la oración y poner los propios dones al servicio de los demás.
De esta manera, la celebración de los 475 años no solo permitió recordar lo recibido, sino también expresar aquello que cada persona desea seguir aportando a la vida de la comunidad.








Una historia que también se pone en oración
El jueves 17, la jornada “Unidos en la fe” estuvo dedicada a la oración y a la adoración al Santísimo, como parte de este tiempo de acción de gracias por los 475 años de la Provincia. Fue también una ocasión para poner ante el Señor la vida de nuestras comunidades, las vocaciones y la misión que compartimos.
Durante la adoración, los participantes fueron invitados a escribir sus intenciones en pequeñas velas y colocarlas en un banner preparado para este momento. Cada vela recogió una oración, un agradecimiento o una petición presentada ante el Señor, haciendo visible la oración de toda la comunidad en este tiempo de celebración.
Las huellas de una misión que continúa
El viernes 18, “Huellas de nuestra misión”, realizado en el Colegio Nuestra Señora del Consuelo, propuso volver la mirada sobre la presencia y misión de los agustinos en el Perú. El conversatorio permitió reconocer parte del camino recorrido y acercarse a las huellas que la presencia agustiniana ha dejado a lo largo de estos 475 años.
La jornada concluyó con un concierto especial de composiciones de Fr. Cipriano Aguilar, OSA, uniendo memoria, música y celebración en torno a la historia de nuestra Provincia.





Gracias por caminar con nosotros
Cada jornada tuvo una expresión distinta, pero todas estuvieron unidas por un mismo sentimiento: la gratitud por una historia compartida y el deseo de seguir construyéndola juntos.
Los encuentros de esta semana nos permitieron celebrar lo recibido, recordar a quienes nos precedieron, poner nuestra historia en oración y expresar, desde compromisos sencillos, aquello que queremos seguir cultivando como comunidad.
A todos los que participaron, acompañaron y ayudaron a hacer posible esta semana conmemorativa, gracias. Gracias por ser parte de estos 475 años, por compartir sus dones, sus oraciones y sus compromisos, y por seguir haciendo de nuestra Provincia una comunidad viva.





