Misiones Agustinas 2026: fe, encuentro y servicio en Tierra Prometida

 

Del 5 al 10 de octubre, la Provincia Nuestra Señora de Gracia del Perú, a través de la Subcomisión de Justicia y Paz, realizó las Misiones Agustinas 2026 en Tierra Prometida, Ica. Durante seis días, 18 misioneros, entre religiosos y laicos, compartieron el Evangelio con niños, jóvenes y familias, en una experiencia de fraternidad y servicio.

La misión fue liderada por Fr. Gustavo Moreno, OSA, coordinador de la Subcomisión de Justicia y Paz, junto con Carlos Loayza, director de la División de Parroquias. También contó con el apoyo de los padres vicentinos, quienes colaboraron en la coordinación de las actividades pastorales.

Una misión cercana a la comunidad

La elección de Tierra Prometida como lugar de misión se fundamentó en el vínculo histórico de la Orden de San Agustín con Ica, así como en las visitas realizadas previamente, que permitieron acercarnos a la realidad de las familias de la zona, conocer sus necesidades e identificar los principales desafíos que enfrentan.

Durante la semana, los misioneros realizaron jornadas de evangelización en dos instituciones educativas de COPRODELI: el colegio San Fernando, con 400 estudiantes de inicial, primaria y secundaria, y el colegio La Asunción, con 80 estudiantes de primaria. También visitaron aproximadamente 100 familias para compartir momentos de escucha, diálogo y oración, y organizaron un encuentro comunitario con alrededor de 60 personas en situación de vulnerabilidad, entre adultos y niños.

Las actividades se complementaron con celebraciones eucarísticas, oración comunitaria y espacios diarios de reflexión entre los misioneros.

 

El encuentro que deja huella

Consuelo Arenas destacó lo que le ha enseñado el encuentro con los hermanos más necesitados y la importancia de poner la propia vida al servicio de los demás:

«Ir al encuentro de hermanos necesitados me ha enseñado a disponer tiempo de calidad al servicio, a la oración, al desprendimiento y a acompañar al hermano que esté más cerca».

Por su parte, Sissi Alcántara recordó especialmente sus encuentros con personas con discapacidad y adultos mayores de la comunidad:

«Al tocar puerta por puerta y sentir su inmenso cariño, pude ver claramente el rostro de Jesús en cada uno de ellos».

Ambos testimonios reflejan que la misión no consiste solo en anunciar el Evangelio, sino también en dedicar tiempo, acompañar a quienes tenemos cerca y reconocer la presencia de Dios en cada hermano.

La misión continúa en la vida cotidiana

Para Mariel Velarde, lo vivido en Tierra Prometida reafirmó que la misión continúa más allá de los días compartidos en comunidad.

«La misión no termina al volver a casa: también podemos llevar a Dios a nuestra propia parroquia, a nuestro trabajo y a nuestra familia, con nuestros gestos, nuestras palabras y nuestra forma de vivir».

Las Misiones Agustinas 2026 fueron una expresión del compromiso evangelizador de la Provincia y del trabajo conjunto de religiosos y laicos al servicio de la Iglesia. Desde la espiritualidad agustiniana, esta experiencia invita a vivir la fraternidad, fortalecer la comunión y poner los propios dones al servicio de los demás.

La Provincia busca seguir impulsando una pastoral cercana, que salga al encuentro de las personas y fortalezca la evangelización y el servicio en las comunidades.