Con profunda alegría, la Provincia Nuestra Señora de Gracia del Perú celebró la Ordenación Diaconal de Fr. Luis La Jara, OSA, realizada el sábado 20 de junio en la capilla Nuestra Señora de la Consolación del Colegio San Agustín de Lima.
La celebración eucarística fue presidida por Mons. Ricardo Rodríguez Álvarez y reunió a frailes agustinos, familiares, colaboradores, amigos y miembros de la comunidad agustina, quienes acompañaron a Fr. Lucho en este paso decisivo de su camino vocacional y en el inicio de un nuevo ministerio al servicio de la Iglesia.



Un llamado a servir con el corazón
Uno de los momentos más significativos de la celebración fue la imposición de manos y la oración consecratoria, signo mediante el cual Fr. Lucho recibió el ministerio diaconal. Posteriormente, recibió el saludo fraterno de sus hermanos agustinos, en un gesto de comunión y alegría compartida.
Durante su homilía, Mons. Ricardo Rodríguez recordó que cada ordenación es también una responsabilidad para toda la comunidad eclesial, que está llamada a acompañar y sostener a quienes responden al llamado de Dios. Asimismo, invitó a vivir el ministerio desde la esencia del servicio: «Que el Señor nos conceda la gracia de entender realmente lo que es servir, atender y escuchar, pero con el corazón, para comprender y servir mejor».
Como primer gesto de su ministerio diaconal, Fr. Lucho bendijo a los presentes asperjándolos con agua bendita, expresando la alegría de comenzar esta nueva etapa de entrega a Dios y a su pueblo.





Una vocación acogida con gratitud
Al finalizar la celebración, Fr. Lucho dirigió unas palabras de agradecimiento en las que reconoció que su vocación es, ante todo, un regalo de Dios.
«Quiero dar muchísimas gracias a Dios por este don que me concede, que es pura gracia y que he sabido acoger, incluso con mis debilidades y defectos. Intento responder a este servicio y ojalá pueda hacerlo con dignidad, según lo que he prometido en esta consagración», expresó.
También manifestó su gratitud a sus padres, a su hermano, a la comunidad agustina y a todas las personas que lo han acompañado a lo largo de su camino vocacional, recordando que toda vocación crece y madura gracias al testimonio, la oración y el apoyo de quienes caminan junto a ella.
La Provincia Nuestra Señora de Gracia del Perú da gracias a Dios por la vocación de Fr. Luis La Jara, OSA, y encomienda su ministerio diaconal a san Agustín, para que viva este servicio con fidelidad, humildad y entrega generosa al pueblo de Dios.





