Del 7 al 10 de junio se realizó en Quito, Ecuador, el III Encuentro OALA de Coordinadores religiosos y laicos de las Fraternidades Agustinianas Seculares (FAS) de América Latina, un espacio que impulsó la misión de los laicos agustinos mediante la formación, la fraternidad y el intercambio de experiencias. En representación de la Provincia Agustina del Perú participaron Fr. Hans Zavala, OSA, y Liliana Tapia.
Fr. Hans, coordinador de la Subcomisión de Fraternidades Seculares, y Liliana, coordinadora de Laicos y Fraternidades Agustinianas Seculares de la Provincia, compartieron con representantes de las distintas FAS de América Latina jornadas de formación, fraternidad y diálogo orientadas a fortalecer el servicio de los laicos agustinos al servicio de la Iglesia.

Un espacio para caminar juntos
Además de las reuniones virtuales que se realizan periódicamente durante el año, este encuentro presencial —que se desarrolla cada tres años— permitió renovar los vínculos de fraternidad, compartir experiencias y reflexionar sobre los desafíos que hoy afronta la misión de las Fraternidades Agustinianas Seculares en América Latina.
Durante las jornadas se abordaron temas como la realidad actual de la Orden, la vocación del laico agustino, la esperanza como horizonte de la misión y el llamado a construir una Iglesia que anuncie, escuche y sirva. Estas reflexiones invitaron a los participantes a renovar su compromiso con el servicio a la Iglesia desde el carisma agustiniano, teniendo presentes las realidades sociales y eclesiales de cada país.
Aprender para servir mejor
Uno de los principales aportes del encuentro fue el intercambio de experiencias entre las diferentes circunscripciones, permitiendo conocer iniciativas de organización, formación y acompañamiento que enriquecen el trabajo pastoral con las fraternidades. En ese sentido, Liliana Tapia destacó que compartir las experiencias que viven otras circunscripciones «enriquece y anima nuestro quehacer», además de ofrecer nuevas oportunidades para servir mejor a las fraternidades de la Provincia.
Asimismo, las reflexiones reafirmaron la vigencia de la espiritualidad agustiniana como respuesta a los desafíos del mundo actual. Frente a una cultura marcada por el individualismo, se destacó la importancia de vivir la comunión, salir al encuentro del hermano y hacer de la comunidad el lugar desde donde nace y se fortalece la misión.


Una misión que continúa en nuestras comunidades
Como parte de los compromisos asumidos, los participantes reafirmaron el llamado a seguir fortaleciendo el trabajo conjunto entre las fraternidades de la Provincia, del país y de las demás circunscripciones de América Latina, promoviendo una mayor comunión, participación y corresponsabilidad en la vida de la Iglesia.
Al regresar a sus comunidades, el desafío será seguir haciendo visible el carisma agustiniano a través de una vida compartida, donde el encuentro con el hermano, el servicio y la comunión sean un auténtico testimonio del Evangelio. Como destacó Liliana Tapia, la misión de los laicos agustinos cobra sentido cuando «nos arriesgamos a amar a las personas» y hacemos de la comunidad el lugar desde donde anunciamos el Evangelio.
A través de estos espacios de encuentro y formación, la Provincia Nuestra Señora de Gracia del Perú continúa fortaleciendo el servicio de los laicos agustinos, impulsando comunidades que viven el carisma de san Agustín y anuncian el Evangelio desde la comunión, la participación y la misión.




