Los días 25 y 26 de abril se realizó en la ciudad de Chiclayo el retiro anual de las Fraternidades Seculares Agustinianas, un espacio de encuentro y renovación espiritual que reunió a hermanos de distintas comunidades.
Participaron integrantes de las Fraternidades Agustinianas Seculares: Santa Rita de Casia (Chosica), Nuestra Señora de Gracia (Lima), Santa Mónica (Villa El Salvador), Nuestra Señora de la Consolación (Lima) y Santa Mónica (Chiclayo). El encuentro fue acompañado por Fr. Hans Zavala, OSA, coordinador de la Subcomisión de Fraternidades Seculares, junto a Fr. Elías Neira, OSA; Fr. Alfredo Agip, OSA; y Fr. Paulo Saavedra, OSA, quienes guiaron los momentos formativos.



Un camino de interioridad, fraternidad y misión
El retiro tuvo como propósito profundizar en la identidad del laico agustiniano, invitando a cada participante a reconocerse como parte viva de una comunidad, llamada a construir juntos desde la fe. En este sentido, se recordó la invitación de san Agustín: «No quieras ser piedra suelta en el camino, sino piedra viva en la edificación del templo de Dios» (Sermón 337).
A lo largo de las jornadas, se trabajaron aspectos centrales del carisma agustino como la interioridad, la vida fraterna y el apostolado. Los participantes vivieron un proceso que los llevó del silencio exterior al encuentro interior con Dios, y de ahí al compromiso con los demás.
El retiro también permitió reconocer la importancia de la vida en comunidad como un espacio de crecimiento, donde el encuentro, el diálogo y la corrección fraterna ayudan a fortalecer la unidad.
Un encuentro que fortalece el camino de fe
Entre los frutos del retiro se destacan la renovación del compromiso personal, una mayor conciencia de la corresponsabilidad en la vida comunitaria y el llamado a vivir la fe de manera coherente en la vida cotidiana.
Estos espacios continúan siendo fundamentales para las Fraternidades Seculares Agustinianas, al ofrecer un tiempo de encuentro y formación que fortalece su vida de fe en medio del mundo.





