Querida Familia Agustina:
En estos días hemos conocido el programa de la visita del Papa al Perú. Su llegada nos invita a prepararnos no solo para participar de los encuentros que viviremos durante esos días, sino también para acoger este momento como una oportunidad para escuchar y preguntarnos qué quiere Dios de nosotros.
El encuentro con el Santo Padre puede ayudarnos a volver la mirada hacia nuestra propia vida: ¿qué estamos buscando?, ¿dónde nos pide Dios servir?, ¿qué dones hemos recibido y cómo podemos ponerlos al servicio de los demás? Estas preguntas nos ayudan a reconocer que la vocación forma parte de la vida de cada uno. Dios llama de distintas maneras: en la vida familiar, en el matrimonio, en la vida laical, en una profesión, en el servicio, en una comunidad o en la entrega a los demás. Cada camino tiene su propia forma, pero todos pueden ser una respuesta al llamado a vivir en comunión y al servicio de la misión.
Como agustinos, queremos vivir esta visita desde nuestro propio carisma: buscando juntos la Verdad, escuchando a Dios en nuestro interior y reconociendo que no caminamos solos. La presencia del Papa puede ser una ocasión para renovar nuestra fe, fortalecer nuestros vínculos y preguntarnos cómo queremos seguir poniendo nuestra vida al servicio de la Iglesia y de nuestros hermanos.
En los próximos días, desde la Familia Agustina, iremos compartiendo distintos recursos y propuestas para acompañarnos en este camino. Serán espacios para informarnos, reflexionar, orar y hacernos preguntas desde nuestra propia realidad y vocación.
Los invito a vivir este tiempo con oración y con un corazón dispuesto a escuchar. Que la visita del Santo Padre nos ayude a reconocer la llamada que Dios hace a cada uno y a responder desde nuestra propia vocación, allí donde estamos y con los dones que hemos recibido.
Que este encuentro nos ayude a escuchar, discernir y responder. Que nos ayude a descubrir, una vez más, a qué estamos llamados.
Fr. Nelson Pinzón, OSA
Vicario Provincial





